LHS 1140 b es un planeta rocoso que orbita una pequeña estrella enana roja, dentro de la zona habitable, a 48 años luz de distancia. Los científicos no solo observaron la existencia de su atmósfera, sino que también la predijeron previamente mediante un modelo matemático y luego la confirmaron con telescopios. Durante las observaciones, el gas helio emitido cuando el planeta pasaba frente a su estrella reveló la presencia de una atmósfera y su persistencia durante miles de millones de años.

Durante la misma observación, no se detectó atmósfera en un planeta vecino. Esta comparación demostró que la atmósfera de LHS 1140 b no es un hallazgo aleatorio, sino una característica sistemática del sistema. Los investigadores indican que este método puede aplicarse en la búsqueda de atmósferas en otros planetas similares.

Este descubrimiento no solo confirma la presencia de una atmósfera, sino también su longevidad. La persistencia de la atmósfera de LHS 1140 b por más de 3 mil millones de años aumenta la probabilidad de que los procesos químicos necesarios para el desarrollo de la vida hayan podido ocurrir. Los siguientes pasos incluirán analizar la composición exacta de la atmósfera y buscar evidencia de agua en la superficie.