El cúmulo de galaxias Abell 2255 presenta una estructura compleja con emisiones extensas y difusas en ondas de radio. Estas emisiones se generan por la interacción de electrones que se mueven casi a la velocidad de la luz con campos magnéticos débiles dentro del cúmulo. El análisis de 224 horas de datos de LOFAR reveló que los campos magnéticos no están distribuidos aleatoriamente, sino que fueron moldeados por los movimientos del gas durante la formación del cúmulo.
Se observó que las líneas del campo magnético están orientadas radialmente en algunas regiones y tangenciales a las ondas de choque en otras. Esto demuestra que los campos magnéticos no son simplemente componentes pasivos, sino que están directamente vinculados al acúmulo y crecimiento del gas en el cúmulo de galaxias. Este hallazgo constituye la primera evidencia observacional de que los mecanismos de formación de las estructuras más grandes del universo también moldean la morfología de los campos magnéticos.
El estudio fue liderado por Andrea Botteon del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia, y los datos fueron recopilados dentro del proyecto LOFAR Galaxy Cluster Ultra-Deep Field. La investigación ha sido aceptada para su publicación en la revista Astronomy & Astrophysics y ya está disponible en arXiv.
