Laboratorios chinos como Moonshot están obligando a empresas estadounidenses como OpenAI, Google y Anthropic a reconsiderar las ventajas de los modelos cerrados. Modelos como Kimi K3, con pesos abiertos, ofrecen a los desarrolladores mayor control, permitiéndoles ejecutar y personalizar en sus propias infraestructuras. Esto amenaza la hegemonía de los modelos cerrados de EE.UU. y podría llevar a un uso más generalizado de modelos abiertos.