Los primeros cables de Ethernet eran de un amarillo brillante conocido como amarillo Corvette 1968. Esta elección se debió al gusto del diseñador Rich Seifert por el color amarillo.
Sin embargo, había una razón más práctica: en esa época, los cables de Ethernet se fabricaban en este color brillante para que no se confundieran con los cables de alimentación.
Los cables, al discurrir por los techos, se producían en este color para evitar que se perforaran accidentalmente los cables de alimentación.
