La entrenadora felina Noelia Hernández señala que es habitual que los gatos prefieran a quienes los ignoran en lugar de a sus propios cuidadores.
Según Hernández, la causa de este comportamiento radica en la contradicción entre la forma en que los humanos demuestran afecto y la forma en que los gatos lo perciben.
Mientras las personas abrazan y besan a los gatos para mostrar cariño, para los felinos esa interacción supone una pérdida de control y de autonomía.
