En los últimos años, los fabricantes de automóviles prefieren reducir la cilindrada de los motores mientras aumentan el tamaño de los modelos SUV y pickup. Por ejemplo, el nuevo Nissan Rogue y el Ford Bronco Sport ahora salen con motores de tres cilindros y 1.5 litros, mientras que el Chevrolet Trailblazer está equipado con un motor de tres cilindros y 1.2 litros. Este cambio muestra que las opciones de menor cilindrada se están convirtiendo en estándar en comparación con las generaciones anteriores.

Estos motores pequeños pueden superar los 300 caballos de fuerza gracias a la avanzada tecnología de turbocompresor y al apoyo del motor eléctrico; algunos motores de 2.0 litros superan ese nivel, mientras que el Toyota RAV4 Plug-In Hybrid modelo 2026 reduce el tiempo de 0 a 60 mph a 5.4 segundos. El par adicional del motor eléctrico proporciona una aceleración rápida a bajas revoluciones y hace que la experiencia de conducción se sienta deportiva.

Sin embargo, los conductores suelen pensar que los vehículos más grandes son más seguros; el informe de 2025 del IIHS muestra que los vehículos pesados no reducen el riesgo de muerte para sus ocupantes y pueden aumentar el riesgo cuando chocan contra vehículos más ligeros. Además, las normas CAFE impulsan a los fabricantes a producir modelos más grandes al establecer objetivos de eficiencia más flexibles para las clases de camionetas ligeras y SUV; como resultado, el tamaño del vehículo sigue aumentando mientras el tamaño del motor se reduce.