Pratt & Whitney ha probado con éxito una versión del motor turbojet TJ150 fabricada en gran parte con impresión 3D. La empresa redujo más de 50 piezas del motor a solo unas pocas, disminuyendo la complejidad de montaje y reduciendo los puntos potenciales de fallo. Estas piezas demostraron su rendimiento bajo condiciones extremas de temperatura y carga mecánica.
A diferencia de los motores de avión de larga duración, el TJ150 está diseñado para funcionar solo durante minutos, en misiles y sistemas autónomos. Por ello, los fabricantes pueden optar por la impresión 3D para reducir costos y acelerar la producción. Pratt & Whitney señala que este enfoque reduce los tiempos de fabricación, aumenta la flexibilidad de la cadena de suministro y facilita la producción en grandes volúmenes.
Hasta la fecha, se han entregado más de 2.700 motores TJ150 a clientes en todo el mundo. Recientemente, la empresa firmó un nuevo contrato con Leidos Dynetics para suministrar motores para el misil crucero pequeño AGM-190A. La compañía indica que esta tecnología se aplicará también a futuros proyectos, como la próxima familia de motores Valox.
