Bajo el liderazgo de Sheyna Gifford, investigadores de Mayo Clinic lograron realizar las primeras radiografías durante vuelos espaciales. Este avance representa un nuevo método para monitorear la salud de los astronautas en misiones de larga duración.
Las radiografías se llevaron a cabo durante la misión Fram2, a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9 a una altitud de 280 millas. En el estudio, los astronautas utilizaron equipos de rayos X para tomar imágenes del abdomen, la pelvis, el tórax y las manos. Las imágenes radiográficas fueron evaluadas por tres radiólogos, quienes determinaron que la calidad de las radiografías tomadas en el espacio es comparable a las realizadas en la Tierra.
Gifford destacó que esta tecnología podría desempeñar un papel importante en el monitoreo de la salud de los astronautas y en la inspección de dispositivos electrónicos durante las misiones espaciales. Sin embargo, enfatizó la necesidad de más investigaciones para reducir el tamaño del equipo y mejorar su resistencia.
