En Francia, la ley que regulaba el uso de redes sociales fue anulada por el tribunal constitucional. La norma prohibía el uso de redes sociales a los niños y también prohibía el uso de teléfonos inteligentes en las escuelas.
Sin embargo, el tribunal la anuló bajo el argumento de que la ley vulneraba la libertad de expresión y la libertad de comunicación. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, sostiene que la norma constituye una defensa contra las empresas tecnológicas estadounidenses y los algoritmos chinos.
No obstante, la ley ha generado debates similares en otros países europeos.
