La NASA está trabajando en el marco del Programa de Base Lunar para establecer una presencia humana permanente en el Polo Sur de la Luna. El ingeniero de sistemas principal del programa, Shatel Bhakta, compartió en una presentación los desafíos y oportunidades de este proyecto.

El Polo Sur de la Luna ofrece un entorno desafiante con sus pendientes empinadas, cráteres profundos y condiciones de luz variables. En esta región, el sol permanece bajo en el horizonte y las sombras cambian constantemente, lo que dificulta la navegación y afecta la eficiencia de los paneles solares.

Además, el suelo lunar (regolito) puede dañar el equipo y los trajes espaciales, y representa un riesgo para la salud de los astronautas. La NASA busca superar estos desafíos a través de la colaboración y soluciones innovadoras.