Investigadores de la Universidad de Tel Aviv y centros médicos colaboradores desarrollaron una prueba de sangre que detecta cáncer de pulmón analizando marcas químicas en fragmentos de ADN en circulación. El método utiliza marcado fluorescente y tecnología de microarray en lugar de la secuenciación de ADN costosa y puede ser implementado en laboratorios clínicos estándar. En un estudio de 103 personas, se logró una sensibilidad del 93,1% y una especificidad del 90,3% en pacientes con cáncer de pulmón en etapas 2-4.