La nave espacial Europa Clipper de la NASA ha comenzado un viaje de 1.800 millones de millas para evaluar si Europa, la luna helada de Júpiter, puede sustentar vida. Se sabe que debajo de la corteza helada de Europa hay un océano global que contiene más del doble de agua que todos los océanos de la Tierra. Durante los 49 acercamientos de Europa Clipper, los científicos esperan que la nave espacial pueda detectar grandes erupciones de agua o áreas superficiales calientes alimentadas por este océano subyacente, lo que brindaría la oportunidad de analizar la composición química del océano oculto desde la órbita.

Sin embargo, una nueva investigación sugiere que cualquier agua poco profunda que Europa Clipper pueda detectar no necesariamente sería una ventana directa al océano de Europa. Un estudio liderado por el científico planetario Lujendra Ojha de la Universidad de Rutgers muestra que la corteza helada de Europa es un obstáculo mucho más fuerte de lo que se pensaba anteriormente. Las simulaciones por computadora que modelan el movimiento del agua en las grietas del hielo muestran que el agua que asciende desde el océano líquido pierde calor rápidamente y cierra las grietas en cuestión de horas.

Esta investigación será importante para interpretar los datos de futuras misiones como Europa Clipper y JUICE de la Agencia Espacial Europea.