Australia firmó un compromiso global para la conservación y restauración de la naturaleza, pero los objetivos para 2030 siguen siendo inciertos.

Los investigadores debaten los desafíos de restaurar completamente los ecosistemas perdidos y qué significaría una restauración exitosa.

Restaurar el 30% de los 418 millones de hectáreas de tierras degradadas de Australia cubriría 125 millones de hectáreas, lo que requeriría un gran costo y un esfuerzo a largo plazo.