Los fragatas de la clase Ticonderoga de la Armada de EE.UU. han servido como algunos de los buques de guerra de superficie más capaces durante más de 40 años. Sin embargo, no hay nada que los reemplace y la Armada ni siquiera lo sabe. Los buques de la clase Ticonderoga fueron diseñados alrededor del poderoso Sistema de Combate Aegis y desempeñaron un papel central en misiones como proteger a los portaaviones, defender contra aviones y misiles enemigos y coordinar operaciones navales complejas a nivel global. Sin embargo, la vida útil de estos buques ha terminado y la Armada aún no ha determinado qué los reemplazará.
La Armada está evaluando varias opciones para reemplazar a los buques de la clase Ticonderoga, pero ninguna plataforma se espera que asuma inmediatamente todos los roles que estos buques actualmente desempeñan. Esta incertidumbre se ha convertido en una de las preguntas más observadas en la planificación naval moderna. Para responder a la pregunta de por qué los fragatas de la clase Ticonderoga están desapareciendo, podemos decir que la Armada comenzó a construir 27 fragatas de la clase Ticonderoga en 1983, cada una con un costo de aproximadamente 1 mil millones de dólares. Sin embargo, con el tiempo, más de 20 buques han sido retirados del servicio debido a la edad, y se espera que los siete restantes sean retirados para 2030.
