Un desarrollador, diseñando cuatro receptores ExpressLRS de código abierto, logró mantener la conexión de control del dron a una distancia superior a los 5 kilómetros, a pesar de un obstáculo forestal. Los receptores funcionan con señales enviadas por un transmisor de baja potencia (máximo un vatio) y prometen un alcance de hasta 100 kilómetros.

El fundamento de este éxito radica en el uso de la modulación chirp spread spectrum (CSS) en lugar de la frecuencia; este método brinda una ganancia aproximada de 24 dB, permitiendo al receptor decodificar señales que están por debajo del nivel de ruido. El hardware consta de un microcontrolador sencillo, un chip de radio y algunos componentes pasivos; dos receptores están equipados con antenas adicionales de 900 MHz y uno de ellos utiliza un vía para la conexión de la antena, pero las vías cercanas instaladas evitan que la desalineación de impedancia tenga efecto.

En las pruebas, los cuatro receptores mantuvieron la conexión a más de cinco kilómetros incluso cuando la trayectoria de la señal fue interrumpida por árboles. Dado que el origen, la banda de frecuencia utilizada, el diseño de la antena y las condiciones del entorno pueden variar, podrían requerirse optimizaciones adicionales y transmisores de mayor potencia para alcanzar distancias mayores.