Aumenta el número de personas que mantienen relaciones románticas con chatbots de inteligencia artificial. Una investigación reveló que el 28% de los adultos en Estados Unidos declaró haber tenido al menos una vez una relación romántica con un bot de IA. Se debate si estas relaciones son amor real: la IA solo ofrece obediencia y lealtad absolutas al usuario.
Los chatbots de IA están diseñados para responder a las necesidades emocionales de los usuarios. Sin embargo, estas relaciones son similares al concepto de 'parásito de identidad' descrito por la filósofa francesa Simone de Beauvoir: la IA no tiene su propio mundo interior, solo gira en torno a los intereses del usuario. Esto ofrece obediencia y lealtad absolutas en lugar de amor real.
El futuro de las relaciones con IA es incierto. Las empresas tecnológicas podrían desarrollar agentes de IA más autónomos. Sin embargo, lo atractivo de estas relaciones podría radicar en el carácter devocional de la IA. Si buscamos amor real, tal vez debamos mirar en otro lugar.
