En una calculadora de mano lanzada en los años 70, se demostró que al agitar lateralmente la cabeza de impresión térmica se duplica la resolución.

Este movimiento permite que un solo elemento calefactor genere dos puntos, reduciendo aproximadamente a la mitad la cantidad de elementos necesarios y el circuito controlador; en el video se puede observar la cabeza de impresión encendiéndose y desplazándose rápidamente.

Con un uso prolongado, una desviación en el sincronismo puede producir una impresión ligeramente ondulada, lo que evidencia el equilibrio entre calidad y costo.