Los costes de fletamento de petroleros han escalado a niveles nunca vistos. Debido a los riesgos de seguridad en el estrecho de Ormuz solo se permite el paso a unos pocos buques, lo que ha impulsado las tarifas por encima del millón de dólares. Esta situación está disparando el aumento de los precios de los combustibles que llegan al consumidor global.

Según datos de Bloomberg, el coste diario de fletamento superó el millón de dólares y ello repercute en las cadenas de suministro de carburante y en las facturas de los consumidores. El cierre del principal oleoducto de Arabia Saudí tras un ataque ha bloqueado una producción diaria de 4 millones de barriles.

Esto ha reducido la producción mundial diaria de 22 millones de barriles a solo 6-9 millones. Se señala que, comparado con la crisis de los años 70, este año se ha perdido más petróleo. Los problemas de regulación y de acceso a los buques siguen alimentando la subida de los precios de los carburantes.