Yevgeniy Kapishon intentó recuperar los datos de una tarjeta SD de 32 GB para un cliente. En las primeras pruebas se detectó un claro cortocircuito entre la línea de alimentación y tierra. Debido a la estructura de encapsulado monolítico de la tarjeta, se utilizaron una máquina de rayos X y una cámara térmica para poder ver en su interior.
Al combinar estas imágenes se demostró que el cortocircuito estaba causado por dos pequeños condensadores MLCC situados en el borde. Después de retirar cuidadosamente los condensadores, el cortocircuito en la línea de alimentación desapareció y la tarjeta SD volvió a funcionar.
Este tipo de cortocircuito en componentes pasivos es un modo de fallo común que puede dejar inutilizables incluso dispositivos costosos. Aunque las tarjetas SD suelen ser difíciles de reparar, cuando se localiza y retira el componente defectuoso la recuperación de datos suele ser posible; sin embargo, las estructuras monolíticas modernas pueden dificultar aún más este proceso.
