Para el estreno de 1996 de 'Independence Day', los ejecutivos de 20th Century Fox se opusieron al casting de Will Smith argumentando que en ese momento era un actor de televisión poco conocido y que un protagonista negro perjudicaría el potencial de taquilla internacional. El director Roland Emmerich y el guionista Dean Devlin, convencidos del talento de Smith y de que la temática extraterrestre de la película no supondría un obstáculo en los mercados globales, libraron una dura batalla para imponer su decisión de casting.