Cuando la RTX 3090 ejecuta juegos a aproximadamente 71 FPS en resolución 4K, su combinación con la RTX 3050 mediante Lossless Scaling duplica el rendimiento hasta alcanzar 144 FPS. Esta tecnología permite que la RTX 3090 se encargue de la carga de procesamiento visual, mientras que la RTX 3050 asume la tarea de generación de fotogramas. Así, la tarjeta principal se limita únicamente a la renderización, operando de forma más eficiente.
Lossless Scaling es un software disponible en Steam por 7 dólares, y no está restringido a soluciones exclusivas de fabricante como DLSS o FSR. Funciona en cualquier juego o aplicación, e incluso admite tarjetas gráficas antiguas. El usuario probó este método mientras buscaba una solución compatible con una pantalla OLED de 42 pulgadas y 144 Hz, y confirmó que todos los modos —2X, 3X y adaptativo— funcionan sin problemas.
Aunque es una solución temporal, este enfoque ofrece una alternativa rentable para jugadores que no pueden acceder a tarjetas nuevas debido a la escasez de memoria y los altos precios. Incluso tarjetas muy antiguas como la GTX 750 Ti pueden utilizarse para la generación de fotogramas. Este método demuestra un camino práctico para extender la vida útil del hardware.
