Samsung prueba un nuevo factor de forma en los teléfonos plegables con el Z Fold 8. Este dispositivo, más ancho y más corto que sus predecesores, adquiere un tamaño similar al de un pasaporte cuando está cerrado. Los usuarios pueden sostenerlo con más comodidad en esta nueva proporción, lo que lo hace más adecuado para el uso con una sola mano. La relación de aspecto 4:3 de la pantalla ofrece una experiencia más natural para actividades de consumo como ver videos o leer libros electrónicos.
El sistema de cámaras del dispositivo retrocede en comparación con los modelos anteriores. Con la ausencia de un lente telefoto y solo dos sensores de 50 megapíxeles, la calidad fotográfica del Z Fold 8 parece inferior a la de otros flagships de Samsung. Esta situación llama la atención, especialmente considerando que los competidores cuentan con sistemas de cámaras más avanzados. Samsung intenta equilibrar este cambio con un descuento de precio: el Z Fold 8 es 100 dólares más barato que el Z Fold 7.
Técnicamente, el dispositivo utiliza el chip Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 y una pantalla OLED de 120 Hz. La nueva tecnología de batería de silicio-carbono busca alojar una mayor capacidad en un espacio más pequeño, aunque persisten preocupaciones sobre su durabilidad. Aunque la bisagra y la estructura de la pantalla han sido mejoradas, la línea de la pantalla aún no es tan fina como la del Oppo Find N6. Samsung sigue sin incorporar imanes internos para soportar el cargador Qi2.
