Louisa Mason, de la Universidad de Manchester, propuso buscar señales extraterrestres en ondas de radio de alta frecuencia, fuera del rango tradicional utilizado en las investigaciones de SETI (Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre). Mason desarrolló un nuevo método de búsqueda analizando datos del telescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), en el rango de frecuencias de 90.642 GHz y 93.151 GHz.
El trabajo de Mason busca ir más allá del rango de frecuencias tradicional de la 'ventana de agua' (1.42-1.66 GHz) utilizado en las investigaciones de SETI, abriendo un nuevo campo de búsqueda en ondas de radio milimétricas y submilimétricas (30-3000 GHz). Este estudio amplió una anterior búsqueda de SETI por radio, que analizó 1,327 observaciones de 288,000 estrellas, a 6.1 millones de estrellas utilizando el Modelo Galáctico de Besançon.
El trabajo de Mason abre un nuevo camino en las investigaciones de SETI, permitiendo la búsqueda de señales extraterrestres en un rango de frecuencias más amplio y en un mayor número de estrellas. Sin embargo, hasta ahora no se ha detectado ninguna señal extraterrestre.
