En un estudio liderado por Vijay Parashar de la Universidad de Delaware, se descubrió que la enzima GdpP, presente en patógenos como MRSA, actúa como una clave molecular que proporciona resistencia a los antibióticos. Esta clave interviene cuando las bacterias utilizan la molécula de señal c-di-AMP para activar sus mecanismos de defensa en condiciones estresantes. Los investigadores sugieren que al desactivar esta clave, se podría interferir con las señales propias de las bacterias, permitiendo que los antibióticos sean más efectivos.

El equipo descubrió tres diferentes formas estructurales de la enzima GdpP y determinó la ubicación exacta de esta clave. Este hallazgo podría llevar al desarrollo de nuevos fármacos que tengan como objetivo esta clave. Debido a las propiedades cambiantes de la enzima GdpP, no pudo ser estudiada mediante la cristalografía de rayos X tradicional, por lo que se utilizó un microscopio electrónico criogénico (cryo-EM). Este método permitió obtener imágenes instantáneas de las estructuras de las enzimas en movimiento.

Este estudio podría conducir al desarrollo de nuevas estrategias contra la resistencia a los antibióticos. Los investigadores destacaron la necesidad de desarrollar fármacos complementarios que tengan como objetivo estas enzimas para hacer que los antibióticos actuales sean más efectivos.