Un equipo liderado por Matthew Niemiller, director del laboratorio de biología de cuevas de la Universidad de Alabama en Huntsville, descubrió esta nueva especie en 2025 en la sala más grande de la cueva Bobcat, conocida como Shrimp Room. Los peces se caracterizan por una joroba distintiva en la parte posterior de la cabeza, un hocico más largo y plano, y púas no ramificadas. Los análisis genéticos revelaron que estos peces no pertenecen a ningún grupo conocido de peces de cueva.
Uno de los aspectos más interesantes del descubrimiento es que estos peces poseen mutaciones únicas que inactivan la proteína sensible a la luz llamada rodopsina. Esto es un ejemplo de cómo la visión en la oscuridad es una característica no utilizada y cómo la selección natural ha dejado de conservar este gen. Además, la mutación de rodopsina en estos peces es diferente a la de otra especie de pez de cueva que habita la misma cueva, lo que indica que ambas especies perdieron la capacidad de visión de manera independiente.
La cueva Bobcat se encuentra bajo la instalación Redstone Arsenal, donde se producían armas químicas durante la Segunda Guerra Mundial. La cueva es conocida por ser el hábitat del camarón de cueva de Alabama (Palaemonias alabamae), que está bajo constante monitoreo y estudio para su conservación. La nueva especie de pez de cueva también se beneficia de estos esfuerzos de conservación.
