Un estudio liderado por IBEC ha revelado cómo se reestructura la red de queratina y cómo se liberan los núcleos cuando los tejidos se estiran durante horas o días. La queratina es uno de los componentes principales del citoesqueleto, que proporciona forma y resistencia mecánica a las células. Durante el estiramiento prolongado, los filamentos de queratina se transforman en gruesos haces con forma de estrella en cuestión de horas, uniendo las células entre sí y liberando los núcleos de la red protectora.

El estudio descubrió una conexión directa entre la formación de los haces de queratina y la liberación de los núcleos. Este proceso comienza en los puntos donde se unen tres células y continúa con la formación de haces de queratina que unen las células, aumentando la resistencia mecánica del tejido.

La formación de los haces de queratina y la liberación de los núcleos pueden ayudar a entender cómo los tejidos se adaptan al estiramiento prolongado. Este mecanismo también podría desempeñar un papel en el desarrollo embrionario y en los procesos repetitivos de expansión y contracción de ciertos órganos. Sin embargo, la liberación de los núcleos podría hacer que estos estén más directamente expuestos a las fuerzas mecánicas o, por el contrario, los proteger.