A medida que aumenta la esperanza de vida, la importancia de mantenerse saludable durante muchos años también crece. Científicos del Instituto Salk encontraron una conexión entre dos procesos importantes que ocurren en las células durante el envejecimiento: las 'células zombi', que dejan de dividirse pero no mueren, y la ferroptosis, que se produce cuando los lípidos peróxidos alcanzan niveles tóxicos.
En estudios de laboratorio, se observó que altos niveles de la enzima ceramidasa ácida en células pulmonares humanas hacen que las células senescentes sean más sensibles a la ferroptosis. Esta sensibilidad puede transmitirse a células vecinas. Los medicamentos que actualmente se desarrollan para otros propósitos y que tienen como objetivo la ceramidasa ácida podrían llevar a aplicaciones prácticas de este estudio.
La ferroptosis también está relacionada con enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson. Estos nuevos hallazgos ofrecen un objetivo potencial para ralentizar el proceso de envejecimiento. Los investigadores esperan continuar trabajando en esta enzima.
