En las montañas submarinas del Pacífico de Costa Rica, se ha descubierto una especie de coral genética y morfológicamente única. Este coral, de color amarillo y con una estructura similar a un árbol, crece a profundidades de entre 360 y 529 metros y pertenece a una nueva familia llamada Laurinqueidae.
El coral fue recolectado en 2019 y 2023 utilizando el vehículo controlado a distancia SuBastian, a bordo de los buques de investigación Falkor y Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute. Este coral crece en grandes cantidades en salientes rocosos cubiertos de estrellas de mar, creando un paisaje en el fondo del mar que parece adornado con estrellas.
La clasificación del coral se complicó debido a que tres genes diferentes apuntaban a familias distintas. Utilizando el método de la filogenómica, se determinó que el coral tiene el parentesco más cercano con la familia Eunicellidae, pero es genética y anatómicamente único. Este descubrimiento sugiere la existencia de muchas especies aún no descubiertas en las regiones inexploradas del fondo del mar.
