El 10 de marzo de 2026, el equipo del telescopio Fermi detectó una explosión de rayos gamma de larga duración causada por la explosión de una estrella. Esta explosión ocurrió dentro de una nube de gas de hidrógeno densa y magnética. Los astrónomos utilizaron todos los telescopios disponibles para observar la explosión y la luz posterior, detectando luz polarizada con el NSF Karl Jansky Very Large Array (VLA). Esta luz se observó en las ondas de radio emitidas por el chorro de la estrella explotada y representó el fenómeno de Rotación de Faraday, observado por primera vez en una explosión de rayos gamma. Este fenómeno hace que la luz polarizada gire al pasar por un medio magnético fuerte.

La detección de que la explosión ocurrió en un entorno magnético denso es consistente con la idea actual de que la muerte de las estrellas más grandes puede causar explosiones de rayos gamma. Estas observaciones ayudarán a los científicos a obtener más información sobre los tipos de estrellas y entornos que pueden producir explosiones de rayos gamma poderosas.

Las observaciones del VLA proporcionaron pistas importantes sobre la estructura y la fuerza de los campos magnéticos formados después de la explosión. Estas observaciones ayudarán a mejorar nuestra comprensión de cómo funcionan los campos magnéticos en las explosiones de rayos gamma y abrirán nuevas vías para futuras observaciones.