Los delfines de Risso alrededor de las Islas Británicas han sido identificados como una entidad genética separada de otras poblaciones del Atlántico. Al analizar el ADN de los delfines que llegan a Inglaterra, Escocia y Gales entre 1992 y 2016, se determinó que estos delfines tienen una estructura genética única. Los investigadores señalaron que estos delfines no se mezclan mucho con otras poblaciones y son genéticamente diferentes incluso de las poblaciones más cercanas.

El estudio mostró que los delfines alrededor de las Islas Británicas no están genéticamente separados de los delfines que viven en diferentes regiones, pero prefieren vivir en áreas específicas. Los estudios de identificación fotográfica realizados en las costas oeste y norte de Escocia indicaron que los delfines prefieren permanecer en ciertas áreas y continúan viviendo allí. Esto sugiere que se necesitan más muestras genéticas y comparaciones para comprender mejor los límites de las poblaciones de delfines.

Para la conservación de los delfines, se subraya la necesidad de entender que las poblaciones locales enfrentan diferentes amenazas y utilizan diferentes hábitats. Los investigadores señalaron que la protección de hábitats importantes y el enfoque en las presiones a nivel local serán efectivos para la conservación de los delfines.