Investigadores del Laboratorio de Ecología Molecular de la Universidad de Flinders combinaron datos genómicos con modelos climáticos para identificar las poblaciones más sensibles al cambio climático. Este estudio ofrece una guía práctica para la protección de especies amenazadas. Los investigadores estudiaron las poblaciones de la perca pigmea del sur en la cuenca Murray-Darling y determinaron que las poblaciones que habitan en flujos de subcuenca alta son más sensibles. Estos hallazgos pueden ayudar a determinar las áreas en las que deben concentrarse los esfuerzos de conservación.
El estudio demuestra cómo los datos genómicos pueden contribuir a los esfuerzos de conservación. Los investigadores pueden utilizar datos genómicos para identificar las poblaciones más sensibles al cambio climático y emplear esta información en estrategias de conservación. Este enfoque puede ser más efectivo en la protección de especies amenazadas.
Los investigadores señalan que estos hallazgos no solo son importantes para la perca pigmea del sur, sino también para otros ecosistemas de agua dulce. El uso de datos genómicos puede contribuir al desarrollo de estrategias más efectivas para la conservación de los ecosistemas de agua dulce.
