En Oregón, se encontró un fósil de perro de 30 millones de años, identificado como Mesocyon coryphaeus y considerado el más completo de su especie. El fósil fue descubierto en la década de 1980 y extraído completamente en 2012. Este hallazgo permitió encontrar por primera vez un esqueleto completo de esta especie, y los investigadores determinaron que el fósil pertenecía a un macho y tenía una estructura ósea llamada baculum.
El fósil evolucionó a partir de un canido llamado Hesperocyon que vivió en América del Norte hace 40 millones de años. El Mesocyon habitó en bosques más abiertos y tenía huesos más cortos y gruesos en comparación con los perros modernos. El fósil proporcionó información importante sobre la historia evolutiva de los perros y mostró que esta especie está completamente extinta.
El fósil proporcionó información importante sobre la historia evolutiva de los perros y mostró que esta especie está completamente extinta. Los investigadores señalaron que el fósil proporcionó información importante sobre la historia evolutiva de los perros y mostró que esta especie está completamente extinta.
