La NASA activó dos calentadores y otro dispositivo para extender la misión de Voyager 2. Este cambio proporciona suficiente calor para que la nave espacial continúe operando, extendiendo la misión de Voyager 2 por un año más.

Los calentadores mantienen el rango de operación de la electrónica y también mantienen calientes las líneas de combustible, preservando la capacidad de suministro de combustible.

Se planea un cambio similar para Voyager 1, lo que permitirá extender la vida útil de ambas naves espaciales antes de que se queden en silencio en las profundidades del espacio.