En China hay 220 millones de adultos de 65 años o más, de los cuales una de cada cinco informa síntomas depresivos. Un estudio dirigido por Chang Yu investiga el efecto de las relaciones de los ancianos con sus hijos sobre su salud mental. La investigación, basada en datos de 3.519 ancianos, muestra cómo los cambios en los lazos familiares influyen en el riesgo de depresión.
El estudio sostiene que las mejoras o deterioros continuos en los lazos familiares tienen efectos significativos en la salud mental. En particular, el vínculo familiar más problemático puede tener un impacto mayor en la salud mental de los ancianos. Un nivel socioeconómico bajo puede generar una mayor necesidad de apoyo familiar.
La investigación recomienda que los servicios dirigidos a la salud mental de los ancianos se centren en mejorar las relaciones familiares. Sin embargo, la mejora de los lazos familiares requiere el esfuerzo de ambas partes y puede proporcionar efectos positivos en la salud mental de los ancianos.
