Un estudio realizado en la Universidad de Washington ha demostrado que los condensados biomoleculares funcionan como 'condenzimas' y catalizan diversas reacciones químicas dentro de las células. Estas estructuras sin membrana agrupan componentes como proteínas y ácidos nucleicos, acelerando reacciones como la esterolisis y la hidrólisis.
Se ha determinado que los campos eléctricos que se forman en la superficie de los condensados son clave para esta actividad catalítica. Los investigadores han demostrado que estos campos alteran las propiedades de las moléculas de agua, facilitando las reacciones. Las condenzimas también pueden catalizar procesos celulares fundamentales como la degradación de ácidos nucleicos y la hidrólisis de ATP.
El estudio sugiere que los condensados no son entidades pasivas dentro de las células, sino que desempeñan roles catalíticos activos. Este descubrimiento podría tener importantes implicaciones en la comprensión de la fisiología celular, el cáncer y las enfermedades neurodegenerativas, así como en el campo de la biología sintética.
