El origen de los satélites internos y los anillos de Neptuno ha sido aclarado por una investigación liderada por Caltech. Los investigadores detectaron, con el instrumento NIRSpec del Telescopio Espacial James Webb, que los satélites Proteus, Larissa y Galatea, junto con los anillos, no contienen hielo de agua. Esto indica que estos cuerpos se formaron a partir de lunas más grandes que se fragmentaron durante la captura de Tritón.
También se determinó que los satélites Larissa y Galatea, junto con los anillos, contienen minerales arcillosos ricos en magnesio y agua. Esto sugiere que tienen orígenes diferentes. La ausencia de estos minerales en Proteus indica que se formó a partir de un disco de fragmentación distinto.
Los investigadores señalaron que el sistema original de lunas de Neptuno fue completamente destruido durante la captura de Tritón, y que las lunas y anillos que vemos hoy llevan las huellas de este evento. Se espera obtener más información sobre el origen de las lunas y anillos de Neptuno en futuras investigaciones.
