Una persona llamada Matthew Elliot agregó instrucciones secretas de la IA a los documentos de su juicio contra New York Bariatric Group. Estas instrucciones estaban escritas de manera que no podían ser vistas a simple vista y solo podían ser leídas por máquinas.

El tribunal decidió que este comportamiento violaba las reglas de honestidad y buena fe. Elliot afirmó que su comportamiento fue solo un 'experimento', pero el tribunal rechazó esta afirmación.

Este incidente muestra los riesgos y límites potenciales del uso de la IA en la justicia.