En la Universidad de Pensilvania, la violación de una cuenta de SSO permitió el acceso a sistemas internos como VPN, Salesforce, Qlik, SAP y SharePoint, lo que resultó en el robo de datos de 1.2 millones de personas. Este ataque demostró que el SSO puede ser un punto central de la seguridad.

Para garantizar la seguridad del SSO, se deben tomar medidas como contraseñas fuertes y autenticación multifactor (MFA). Las últimas recomendaciones del NIST indican que las contraseñas deben tener al menos 15 caracteres de longitud y, cuando se usan con MFA, al menos 8 caracteres. Además, es importante aplicar MFA de manera consistente para todos los usuarios, aplicaciones y escenarios de acceso.

Para asegurar la seguridad del SSO, también es necesario proteger activos como las cuentas administrativas de IdP, los certificados de firma y los secretos de OAuth. Además, es crucial revisar regularmente los permisos y privilegios de los usuarios y eliminar los permisos innecesarios.