Los satélites Copernicus Sentinel-1 midieron un desplazamiento de 65 cm en el terreno tras el doble terremoto ocurrido en el norte de Venezuela el 24 de junio de 2026, utilizando herramientas de radar. Esta medición se realizó comparando los datos de radar tomados antes y después del terremoto, utilizando una técnica llamada interferometría. Sin embargo, la imagen del satélite solo puede medir el desplazamiento a lo largo de la 'línea de visión' del satélite, por lo que no contiene información sobre el movimiento vertical u horizontal.

Los datos de radar de los satélites Sentinel-1, publicados cinco días después del terremoto, mostraron inicialmente un desplazamiento de 30 cm. Sin embargo, mediciones posteriores indicaron que este valor podría aumentar hasta 65 cm. Los datos de radar del satélite, publicados cinco días después del terremoto, mostraron inicialmente un desplazamiento de 30 cm. Sin embargo, mediciones posteriores indicaron que este valor podría aumentar hasta 65 cm.

El Servicio de Mapeo de Emergencia de Copernicus (EMS) se activó cinco horas después del terremoto y proporcionó un mapeo de emergencia para evaluar los daños en las áreas afectadas. El epicentro del terremoto estaba al oeste de Caracas, y las áreas más afectadas fueron el Gran Caracas y La Guaira.