La empresa japonesa KB-eye ha puesto en uso siete años después su sistema de direccionamiento de tráfico basado en IA, que comenzó a desarrollar tras un accidente mortal de tráfico en 2018. El sistema gestiona el tráfico de un solo carril en sentido contrario utilizando cámaras de IA y paneles LED, mientras los operadores lo controlan de forma remota desde una distancia segura.

El sistema, registrado en la base de datos nacional NETIS y incluido en el plan de eficiencia del Ministerio de Policía para 2025, ha sido probado en más de 450 ubicaciones.