En 2022, la severa sequía que afectó la región de Ascensión de Guarayos en Bolivya provocó la sequía del reservorio municipal; los jóvenes repararon los paúro, piscinas naturales de agua, para satisfacer las necesidades hídricas de la comunidad.

Los estudiantes, en el marco de una competencia organizada en la primavera de 2022, limpiaron ocho paúros, retirando basura y vegetación excesiva, lo que permitió que el agua volviera a fluir; esta intervención de bajo costo proporcionó una fuente vital de agua en el momento de la sequía.

Los expertos señalan que la gestión de agua indígena solo será eficaz con sistemas modernos cuando esté liderada y controlada por las comunidades; sin embargo, muchos sistemas tradicionales han sido descuidados durante años y, debido a los efectos del cambio climático, corren el riesgo de deteriorarse, por lo que su sostenibilidad sigue siendo incierta.