SpaceX inició la misión de demostración Starfall el 23 de junio de 2026, según su certificado de la FAA. El objetivo principal de la misión es transportar carga rápidamente en todo el mundo utilizando cohetes y facilitar el traslado de carga entre el espacio y la Tierra. Este enfoque se posiciona como un sistema de entrega superrápido y una infraestructura de producción espacial futura.

El transporte global rápido permite la entrega de productos urgentes, ayuda en desastres o apoyo de defensa en cuestión de horas. Además, el mismo sistema puede utilizarse para la producción de medicamentos, electrónica y otras tecnologías en microgravedad o en un entorno de vacío. El transporte de carga espacial no reemplaza los métodos tradicionales como el transporte marítimo o aéreo, sino que ofrece una opción de emergencia ultrarrápida.

Sin embargo, la vibración del cohete y la alta carga G requieren cajas de absorción de impactos especiales o certificaciones para evitar daños en la electrónica sensible o en los materiales médicos. Para que el sistema funcione, deben tomarse decisiones logísticas sobre los lugares de lanzamiento y aterrizaje, la logística de carga y descarga y el número de cohetes. Los expertos creen que estos desafíos técnicos y operativos pueden superarse con el tiempo y abrir un nuevo sector en el transporte y la economía espacial.