Bristol Myers Squibb (BMS) está uniendo fuerzas con el fabricante de chips NVIDIA para construir la supercomputadora de inteligencia artificial más grande del mundo dedicada al sector farmacéutico. Este sistema, que se espera entre en funcionamiento en enero de 2027, será alojado en un centro de datos de Equinix.

La transformación impulsada por la inteligencia artificial en empresas globales también está afectando al sector farmacéutico. Aunque las compañías farmacéuticas no utilizan directamente grandes modelos de lenguaje, emplean la potencia de cómputo de alto rendimiento que los sustenta para desarrollar sus propias soluciones de inteligencia artificial. Los líderes de la industria consideran que la capacidad de cómputo es tan crítica para el descubrimiento de fármacos como los experimentos de laboratorio.

A diferencia de las empresas tecnológicas del Silicon Valley, las grandes farmacéuticas prefieren invertir en infraestructura de cómputo propia en lugar de alquilarla. Según los cálculos de BMS, los costos de alquiler son más altos y los chips obtenidos suelen estar varios ciclos tecnológicos atrás. Poseer su propia infraestructura también garantiza la seguridad de sus datos científicos patentados y de su propiedad intelectual.

La supercomputadora de inteligencia artificial de BMS está compuesta por sistemas NVIDIA DGX Vera Rubin NVL72, basados en la arquitectura NVIDIA DGX SuperPOD. Esta será la infraestructura NVIDIA más potente individualmente en el sector de las ciencias de la vida. El sistema ofrece diez veces más rendimiento por megavatio en comparación con la infraestructura anterior y proporciona a los investigadores acceso al BioNeMo Agent Toolkit de NVIDIA, acelerando los procesos de descubrimiento de fármacos.