Supermassive Games inició el proceso de despedir a 75 empleados tres meses después del lanzamiento de Directive 8020. La empresa declaró que esta medida es 'necesaria para garantizar la continuidad'. Este es el tercer recorte de personal en tres años y refleja la difícil situación de la industria de los videojuegos.
Aunque el juego recibió una puntuación de 85 de PC Gamer, la decisión de recortar personal no está directamente relacionada con el éxito del juego. Supermassive Games, como parte de Nordisk Film, se encuentra dentro de la estructura de Egmont Group, que obtuvo una ganancia de 2,2 mil millones de euros y un beneficio operativo de 140 millones de euros en 2025.
La empresa no ha anunciado cuántos empleados se quedarán. Las fluctuaciones que ha experimentado la industria de los videojuegos en los últimos años y los miles de millones de dólares que ganan las grandes empresas han generado un debate sobre si los recortes de personal son justificables en este contexto.
