Sylvester Stallone explicó en una entrevista concedida a The New York Times que el proceso de hipertrofia muscular para las películas de 'Rocky' y 'Rambo' le generó una 'obsesiva adoración del cuerpo'.
El actor admitió que durante el rodaje de 'Rocky III' redujo su porcentaje de grasa corporal al 2,6 % y que en ese período cayó en la bulimia.
Stallone también reconoció haber utilizado esteroides para ganar masa muscular y afirmó: 'No todo el mundo puede hacerlo sin drogas, y eso tuvo un terrible precio'.
