El análisis de cuatro estudios realizados por la FDA entre 2018 y 2024 reveló que un tercio de las 259 muestras de tinta para tatuajes y maquillaje permanente estaba contaminada con bacterias. Esta proporción fue similar incluso en las muestras etiquetadas como estériles.

En el estudio, se identificaron 94 tipos diferentes de bacterias, y un tercio de ellas eran patógenos potenciales asociados con enfermedades humanas. Sin embargo, no se determinó si estas bacterias causaban infecciones al momento de hacer el tatuaje.

Los investigadores destacaron la necesidad de mejorar los procesos de producción y control de calidad. Además, se recomendó a las personas que deseen hacerse un tatuaje que acudan a artistas que sigan prácticas higiénicas y presten atención a la integridad del empaque de las tintas.