El telescopio espacial Euclid de la Agencia Espacial Europea descubrió dos cuásares que emitían luz con una potencia equivalente a un billón de soles, cuando el universo solo había formado el 5% de su edad actual. Estos objetos datan de hace aproximadamente 670 millones de años en la cronología cósmica y su luz acaba de llegar a la Tierra.
Los dos cuásares tienen valores de desplazamiento al rojo de 7,77 y 7,69, lo que los sitúa a más de 13 mil millones de años luz de distancia. Gracias a su amplio escaneo infrarrojo, Euclid detectó un total de 31 nuevos cuásares, y estos dos destacan como los más antiguos conocidos.
El descubrimiento profundiza las preguntas sobre cómo los agujeros negros supermasivos crecieron tan rápido en el universo temprano. Sin embargo, la muestra sigue siendo limitada; más observaciones ayudarán a aclarar los mecanismos de formación de estos gigantescos agujeros negros.
