Un informe conjunto de las organizaciones Cease, con sede en el Reino Unido, y Collective Shout, con sede en Australia, señala que los videos de estilo de vida aparentemente inofensivos (GRWM, compras, rutinas de cuidado) que las populares creadoras de OnlyFans comparten en TikTok bajo la etiqueta 'sexfluencer' comercializan en realidad contenido pornográfico y sus cuentas de OnlyFans mediante un lenguaje codificado, como la palabra 'corn', el emoji de maíz y combinaciones de emojis de estrellas. Los investigadores rastrearon estas cuentas y las recomendaciones del algoritmo de TikTok durante un año y determinaron que, a pesar de la prohibición de la plataforma sobre solicitudes sexuales, este contenido llega sistemáticamente a usuarias jóvenes.