Tras la compra de EA por parte del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, Silver Lake y Affinity Partners, la empresa entró bajo una carga de deuda de 18 mil millones de dólares. Aunque esta deuda podría ser atendida con el EBITDA anual de EA de 1.5 mil millones de dólares, la empresa anunció un plan de reducción de costos anual de 700 millones de dólares. Parte de estos recortes, correspondiente a 170 millones de dólares, se llevará a cabo dentro del marco de 'eficiencia organizacional', lo que podría implicar grandes recortes de empleo.
Este plan de EA se alinea con las tendencias actuales de la industria. Tras la adquisición de Blizzard por parte de Microsoft, se realizaron 1,900 recortes de empleo. De manera similar, tras el último 'reset' de Microsoft, se efectuaron 1,600 recortes de empleo y se planean otros 1,600 más para 2027. Ubisoft también continúa realizando recortes profundos para mantenerse a flote. EA ya había realizado importantes recortes de empleo antes de la adquisición.
Aunque la industria de los videojuegos es grande y rentable con unos ingresos globales de 200 mil millones de dólares en 2025, es evidente que ese dinero no llega a los desarrolladores. Los recortes planeados de EA añadirán más mano de obra al ya existente grupo de miles de buscadores de empleo y traerán malas noticias para la industria.
