Un estudio liderado por bioquímicos del Instituto de Tecnología de Nagoya revela que la diferencia entre las células del ojo humano sensibles a la luz roja y verde depende de solo tres aminoácidos.

Los investigadores descubrieron que la diferencia de 30 nanómetros entre los pigmentos sensibles al rojo y al verde se debe a que los aminoácidos A180S, F277Y y A285T modifican el entorno electrostático.

Este hallazgo podría ayudar a explicar la prevalencia de la ceguera al color rojo-verde y contribuir al desarrollo de tratamientos.